La oportunidad perdida

Este viernes el país pasa la página del petrismo en el poder, una etapa que será recordada como la oportunidad peor aprovechada por la izquierda colombiana, que por primera vez lo tenía casi todo a favor: legitimidad electoral, expectativa de cambio, respaldo popular y, durante el primer año, una coalición amplia para construir reformas sensatas y duraderas.

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Sin embargo, pese al autosabotaje del Gobierno, no todo fue un desastre. Más allá de su discurso populista, Petro puso la desigualdad, la inclusión y la transición energética en la conversación pública. La pobreza monetaria y el desempleo disminuyeron, la inflación cedió y el dólar no se disparó como anunciaban los profetas del apocalipsis. Y aunque deja unas finanzas públicas muy deterioradas, Colombia no está quebrada; no nos volvimos Venezuela ni estamos en el peor momento de la historia.

El problema es que esos avances quedaron sepultados bajo el ruido de la propia Casa de Nariño.........

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