Preparar la derrota, negar el resultado

La medida cautelar de urgencia que dictó el Tribunal Administrativo de Cundinamarca ordenándole a Petro rectificar y abstenerse de reiterar acusaciones contra el sistema electoral sin evidencia verificable no es una decisión menor. No se trata de una simple corrección de estilo en el debate político. La medida protege un derecho colectivo esencial: la moralidad administrativa y la confianza del electorado en el sistema democrático. Cuando un presidente siembra dudas sin pruebas y con afirmaciones mentirosas como las de un incumplimiento a la inexistente orden del Consejo de Estado a la Registraduría para comprar un software de escrutinios o la de un supuesto fraude en las elecciones al Congreso de 2022, no está ejerciendo su libertad de expresión; está erosionando el cimiento mismo de la legitimidad institucional.

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El Tribunal fue claro: las afirmaciones del mandatario carecen de sustento “sólido y razonable” y se basan en interpretaciones erradas de decisiones judiciales.........

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