La conspiración de las encuestas |
En las democracias modernas hay un poder que no se llama por su nombre: el de las encuestadoras convertidas en actor político. Las que no se limitan a medir la opinión pública, sino que intentan fabricarla.
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La razón de ser de una encuesta es fotografiar la realidad social. El problema aparece cuando la fotografía es alterada deliberadamente para crear climas políticos artificiales, sembrar miedo y empujar conductas electorales.
Los grandes autoritarismos del siglo XX entendieron perfectamente esos mecanismos de manipulación. Sustituyeron la deliberación democrática por la sugestión colectiva. Hoy, salvando todas las proporciones históricas, asistimos a formas más sofisticadas de manipulación: el bombardeo semanal de encuestas que buscan imponer estados de ánimo y fabricar inevitabilidades políticas.
A los colombianos quieren convertirnos en borregos, en incautos. Pretenden que el ciudadano deje de pensar por sí mismo y termine obedeciendo lo que “dicen las encuestas”. Por eso el debate no es técnico,........