Ser constructores de paz |
En esta vida, todo tiene sanación, si cultivamos la cordialidad; que radica en amar sin medida ni correspondencia. De ahí, lo importante que es generar climas de concordia, hacer familia y sentirse rama entre semejantes de un tronco común; porque, hoy como ayer, el mundo anhela también la paz, pero a menudo la buscamos con medios inadecuados, en ocasiones incluso recurriendo a la fuerza del poder.
Vuelva la pasión, en esta Semana Santa, a reconvertirnos y a purificar los empedrados latidos. No hay mejor terapia que la caricia de una mirada extendida sobre nuestros pasivos cuerpos. Porque los deseos de unión y de........