Prohibir la paz

Estuve revisando el programa de gobierno de Iván Cepeda, un compendio de discursos del candidato. La palabra ‘paz’ aparece más de 220 veces.

LÉELA PRIMERO

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Esto puede parecer natural. La paz es, al fin y al cabo, la gran obsesión nacional. Ningún país que yo conozca habla tanto de paz como el nuestro. Ninguno la pretende, la persigue, la corteja con tanto ahínco. Y con tan frustrantes resultados.

El problema es que, aunque la paz está definida de manera más o menos satisfactoria en el diccionario, como una “relación de armonía entre las personas, sin enfrentamientos ni conflictos”, en la práctica es una palabra-maleta: en ella cabe casi cualquier cosa que se quiera introducir.

Es evidente, por ejemplo, que para Cepeda, así como para su jefe político, Gustavo Petro, la paz de Colombia pasa por una reestructuración de fondo del modelo económico del país.

Nótese el acto de prestidigitación. Se toma una........

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