Ring

De nuevo: el comediante W. C. Fields, un payaso rotundo que alcanzó a ser una estrella del cine mudo, pero después logró burlarse de la farsa humana en maravillas habladas como A mí no me engaña nadie (1939) o El pelele no tiene suerte (1941), dio alguna vez –en medio del desastre mundial de su tiempo– con aquella famosísima “solución a la guerra” que tendrían que compartir las constituciones de los dos hemisferios: “Reunir a los políticos en un estadio para que se suban a un ring a combatir entre ellos con medias repletas de estiércol”. Por supuesto, también podrían hablarse por teléfono, como lo hizo el señor Petro con el señor Trump, en vez de amenazarse e insultarse en el nombre de un par de países que están demasiado viejos para creerles que ese amor de narcisistas es amor por sus pueblos. (Le puede interesar: Espóiler).Si no se les ocurrió antes –separados por las barbaridades que el uno ha dicho del otro desde que Petro, que entonces no hablaba de........

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