Hoy estamos a siete de enero; días atrás, en su palacio de Caracas, Nicolás Maduro era poderoso y desafiante, pero hoy está preso en Nueva York, acusado de negociar cocaína hacia USA. Las pruebas tienen que ser contundentes, porque esa acusación suena débil. Si Nicolás Maduro quería tener millones de dólares, le hubiera ordenado a Pdvsa, el Ecopetrol venezolano, girárselos a Hong Kong sin tener que untarse de cocaína. Sus abogados ganarán el juicio y Maduro podría salir en libertad condicional. Pero esa pelea será larga. Punto. (Le puede interesar: Poco feliz será........