En un país acostumbrado a las interceptaciones ilegales y al uso indebido de la inteligencia de Estado, el asunto no trascendería si no fuera por lo que implica para un gobierno que termina enlodado por la corrupción, la incompetencia y los abusos de poder. Lo que comenzó como un escándalo por el uso de los recursos de la inteligencia estatal, con una empleada al servicio de la entonces jefe de Gabinete del presidente Petro, ya va por las denuncias puestas por el ministro de Justicia por la interceptación ilegal de sus comunicaciones. Y según él, las ordenes vienen del propio Gobierno. Esta revelación se produce solo un mes después de que la exdirectora administrativa de la Presidencia Angie Rodríguez denunciara que cinco encapuchados asaltaron su casa y se llevaron unos documentos. En el ambiente dejó que el asalto hacía parte de un complot para sacarla de la Presidencia de la República. En gobiernos anteriores con rasgos autoritarios se han conocido operaciones de inteligencia contra altos funcionarios del Gobierno o los jueces, que no siempre tenían soporte legal. La diferencia con el actual........