La estrategia es no huir |
Hace años, junto al contralor Edgardo Maya y otros expertos intentamos responder una pregunta incómoda: ¿cuánto dinero pierde realmente el Estado colombiano?
(Le puede interesar: El elefante blanco que podemos evitar).
Revisamos procesos de responsabilidad fiscal, pagos por detrimento patrimonial, hallazgos fiscales en investigación de todas las contralorías y estimaciones académicas sobre sobornos en contratación pública. Después de meses de análisis apareció una cifra que nos costaba creer: 49,8 billones de pesos.
Lo más duro fue dimensionar que el deterioro de lo público no ocurre únicamente cuando alguien roba. También ocurre cuando se improvisa, cuando no se planea, cuando se administra sin rigor, cuando se desperdician recursos incapaces de convertirse en bienestar colectivo y cuando las instituciones terminan atrapadas en inercias que nadie se atreve a cuestionar.
Con los años, incorporé en mi quehacer algunas lecciones que hoy considero esenciales para defender lo........