El bautizo

La muerte individual y la muerte colectiva: la de la unidad y a la vez la del número, la de una vida y la de más de 330 personas, la de las trillizas y la de miles de familias, la de vendedores ambulantes en el centro de Pereira y la de habitantes de edificios en el sur de Cali. La muerte que guadañó el suelo para medio país, que se sintió en casi 600 municipios, dejó 320 desaparecidos, casi 4.000 heridos, 115.000 personas afectadas, la que hoy huele a tragedia y miseria para Pereira, Cali y Quibdó, especialmente.

Bautizo cósmico para el nuevo presidente, con las promesas de campaña hechas trizas, pero con la misma actitud de siempre: llegó el tigre, el felino de los milagros, el rey de la selva que no dejará desprotegidos a los afectados. Saludos militares van y vienen, brazos extendidos por todos lados, manos arriba para bajarse del carro, sonrisa Pepsodent y ‘Firmes por la Patria’ ventiados.

Ni firmes, ni patria. Terremoto que movió 15 departamentos, dejó 115.000 afectados, 75.000 casas averiadas, 12.000 viviendas destruidas, 170 edificios colapsados, 2.600 colegios dañados, 250 centros de salud en mal estado, cinco aeropuertos destrozados, carreteras y puertos bloqueados, caminos vecinales y........

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