Poncio Pilato Petrus |
Poncio Pilato creyó que, lavándose las manos, quedaría eximido de responsabilidad en la crucifixión de Jesús. Pero su gesto pasó a la posteridad como fórmula clásica para evadir culpas. En lo que Pilato Petrus ha resultado un maestro.
LÉELA PRIMERO
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La chatarra. Se lavó las manos ante el trágico accidente del avión Hércules de la Fuerza Aérea. “La culpa no es de este gobierno, es que hace 15 años solo adquieren lo regalado y son vejestorios”. (...) “Un país no se defiende con chatarra”.
Miguel Uribe. Aunque la confesión muy seria de alias el Viejo, enlace de los sicarios, apunta directamente a una orden de la ‘Segunda Marquetalia’, alimentada por la Paz Total, Poncio Petrus se lava sus manos en Néstor Humberto Martínez, por haber (lo que Petrus llama entrampamiento), activando la justicia contra firmantes de paz, cuando estos regresaron a la guerra.
Roa. Poncio cree que lo quieren sacar, no porque haya hecho manejos amañados de su campaña presidencial como gerente, ni por hacer negocios de ganga con quien tenía intereses obvios en los temas de Ecopetrol. Aquí Poncio se lava las manos con el sindicato de la USO, al que acusa de tener una alianza con el uribismo para sacar a Roa.
El Congreso. Para Petrus, es culpable de todo. De la crisis de la salud, porque no pasó una reforma inviable; y de haber dejado sin plata al sector, por no pasar la ley de financiamiento. Poncio les dedica a los congresistas su sentencia: “No son seres humanos”.
La salud. La culpa es de Duque, por la crisis financiera de la pandemia, y de su ministro Fernando Ruiz. Aquí lo original es que se haya lavado las manos además en Laura Sarabia, por haberle metido una lista de candidatos a interventores de EPS que, aunque él nombró, “se tiraron la intervención y la reforma de la salud” (porque) “fueron a hacer ‘business’ con nosotros”.
El régimen pensional. La culpa de que Colpensiones no tenga estabilidad financiera no es de que el Gobierno esté regalando subsidios a diestra y siniestra con propósitos electorales. Poncio Petrus se lava sus manos en la Corte Constitucional por demorarle la aprobación de la reforma, al no encontrarse jurídicamente satisfecha con su trámite legal.
Las reformas. No han pasado por culpa de “la oligarquía colombiana”.
La muerte de Kevin. Aquí Poncio se lavó las manos en la mamá del niño, porque lo dejó montar en bicicleta.
Banco de la República. Otro lavadero de manos favorito de Petrus. “No ha reducido la tasa de interés real porque busca desacelerar la economía, (...) a lo que le apuesta electoralmente”. También culpa a su ex ministro José Antonio Ocampo, porque le recomendó a una persona para la junta “que yo estúpidamente acepté, creyendo que era progresista, qué barbaridad”. Y hasta se lava las manos con la deuda: el Banco “elevó la tasa de interés real a niveles superiores al crecimiento económico, lo que encareció la deuda y puso en riesgo la estabilidad fiscal”.
Se lavó las manos ante el trágico accidente del avión Hércules de la Fuerza Aérea. “La culpa no es de este gobierno, es que hace 15 años solo adquieren lo regalado y son vejestorios”. (...) “Un país no se defiende con chatarra”
Caída de la construcción. La culpa la tienen las tasas. Y se lava las manos: “Pendejos los que compren casa hoy en Colombia, por la tasa de interés. Después de un tiempo el comprador se suicida por el pago”.
La inflación. “El salario vital no provocó ninguna catástrofe inflacionaria...” Y se lava las manos: “Han sido la carne y el café los que incrementaron levemente la inflación”.
Los impuestos. “El país necesita que sus ricos paguen impuestos por el sobreendeudamiento que dejó Duque”.
Crisis energética. Culpa del senador Efraín Cepeda, “que permitió que Electricaribe, ahora Air-e, terminara en las manos de los financiadores de Duque, del uribismo y de Cambio Radical, lo que subió las tarifas eléctricas en Atlántico y el Caribe de forma estrepitosa”.
Inundaciones en Córdoba. La lavada de manos es en las represas, que, “a pesar de estar saturadas, prefirieron mantener los contratos de generación térmica. (...) Hicieron importar gas carísimo a Colombia”.
Crecimiento de cultivos de coca. Culpable, la fumigación forzada de Duque. “Es la política de EE. UU. la que ha fallado”.
Violencia en Colombia. La culpa es “del consumo en EE. UU. y su crecimiento en Europa, responsables de 300.000 asesinatos en Colombia y un millón de muertos en América Latina”. Y qué tal esta lavada de manos: “No hay un caos de violencia en este gobierno, es una mentira política y mediática. Simplemente no hemos podido bajar los niveles de Duque”.
Violencia en Antioquia. Poncio se lava manos en el alcalde Fico: “Por estar peleando conmigo, (...) sabotearon el diálogo de Itagüí, y estas son las consecuencias”.
Crisis con Trump. La culpa es de “la mentira creada en Miami por los políticos colombianos que fueron allá”. Sugiere que el exembajador (e) McNamara no supo lo que pasaba acá: “Debería despertarse, lo emborrachan con salsas y fiestas”.
Ejemplos de cómo lavarse las manos, y sin necesidad de jabón.
MARÍA ISABEL RUEDA
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