Cómo decidir el voto |
Nunca he sido persona de votar en blanco, aunque es absolutamente correcto que se trata de un recurso constitucional y legítimo y que, bajo determinados requisitos, es válido. El voto en blanco es en gran medida liberador, cuando el votante desahoga en él su inconformidad o duda insuperable entre los candidatos en contienda, cuando es difícil sentirse representado por alguno. Pero a mí, personalmente, votar en blanco me hace necesitar a mi psiquiatra; porque me produce la sensación de que quedé incompleta como ciudadana y que ejercí mi deber y mi derecho de votar pero tan solo a medias. Con el voto en blanco me falta la seguridad de haber aportado a la decisión colectiva de contribuir en la escogencia de nuestro próximo gobierno. ¿Si no somos nosotros los que escogemos, quién va a escoger por nosotros?
LÉELA PRIMERO
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Así que, respetando a quienes vayan a votar en blanco, faltaba más, hice mi propio ejercicio para decidir mi voto bajo cinco consideraciones que paso a analizar.
1) El respeto por la Constitución y por sus garantías democráticas. Por la separación de poderes —como dice Mauricio Gaona—, “principio, pulmón y muro indefectible de la democracia frente al........