Que no se amarguen las uvas

Se fue el 2025, que en paz descanse. No podemos decirle en paz total, que está muy esquiva. Ni aquí ni en el mundo la hubo, pues la matazón fue horrenda. En Colombia pasamos de los 13.000 homicidios. Es muy preocupante para una nación que una de sus industrias que más se mueven sea la de los servicios fúnebres. Y donde la Fuerza Pública perdió a más de 200 integrantes a manos de los criminales envalentonados. Honores para los militares caídos y para quienes siguen firmes.

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Pero bueno, 2025 es historia. En realidad, es el transcurrir natural del tiempo. Sin embargo, en estas fechas un ambiente distinto se percibe en el mundo entero.

Se descansa, se viaja, se gasta, se llenan cupos de tarjetas –si no está uno en la lista Clinton–, se estrena, se duerme menos y agüeros sin agüero: cucos amarillos de la buena suerte; o el agüero de echar un huevo bajo la cama para que la situación sea más clara; se pone un billete tras de la puerta, como hicieron los de mínimo el año pasado; se da la vuelta........

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