Política a dentelladas |
Hay que volver sobre el tema. Es inevitable. A menudo uno oye decir a los triunfadores eufóricos o a los perdedores resignados que “los tiempos de Dios son perfectos”. Creo que sí. Porque es como cosa de Dios que haya llegado el Mundial de Fútbol de EE. UU., Canadá y México precisamente a semana y media de las elecciones definitivas en Colombia, cuando nuestra política de barras bravas está a punto del sufragio, no solo en las urnas sino funeral. Qué miedo.
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Insisto, pues ya lo dije aquí. Ya no me cocino en siete aguas y jamás había visto una campaña tan virulenta, irrespetuosa del buen trato, de las normas y de las instituciones. Todo politizado, hasta la justicia. Politizaron nuestra camiseta nacional a punta de tutelas. Ya se sabe que en política hay mucha tu tela de dónde cortar. En pleno Mundial una juez, tal vez aplicando ese argumento clásico de que “el que se viste de amarillo, en la calle lo desvisten”, la prohibió. Pero otra juez empató el partido,........