Petro y Donald Trump
Están de moda las visitas a Donald Trump y, en general, a la Casa Blanca. Unos salen tranquilos, dando parte de esperanza, como María Corina Machado, este jueves, después de dos horas de reunión privada, sentados a manteles con Trump. No se sabe cuál fue el plato fuerte. Pero imagina uno que debió contener maduro al horno y un chicken al grillete. Allá les gusta el pollo, sobre todo el ‘Pollo’ Carvajal, porque sabe cantar.
Parece que le fue bien a María Corina, quien le entregó a Trump la medalla de su Premio Nobel de Paz recibido en Oslo en diciembre pasado. Una medalla que puede valer oro. Que no sea oro negro. “Sepan que contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”, dijo sonriente.
Ojalá. Como le decían a Maduro, “el golpe avisa”, porque Venezuela necesita que el postre de ese almuerzo tenga sabor a democracy. El bravo pueblo tiene que recuperar sus derechos, entre ellos a elegir libremente. Esperemos que la valerosa María Corina le haya pedido a Trump intervenir para que todos los presos........
