La llama de la solidaridad
Por estos días, una de las preguntas de moda, después del saludo, suele ser cómo ve uno el nuevo gobierno. Con esta polarización que no cesa es mejor no decir, entre chiste y chanza, que “firme por la patria” no sea cosa, como dice una amiga. Es aconsejable responder que está trabajando y que hay que esperar. Y entonces viene un corto análisis de la relación con Estados Unidos e Israel, de cómo fue la reacción ante el terremoto, de los nombramientos, de la seguridad. En los dos últimos temas le va bien al Gobierno, por lo general. En lo de Estados Unidos, depende de si al interlocutor le gusta el dragón chino o el Pato Donald.
(Le puede interesar: Soplarán mejores vientos).
En seguridad, la gente estaba cansada del avance de los grupos criminales. Y le ofendió ver al capo di tutti capi, papi, de parranda en las cárceles, en donde se dice que bailaban hasta los guardias. Juepajé. Y surge la polémica de si está bien que piense enviar a algunos a cantar en un barco prisión el Mar de olvido, de Peter Manjarrés.........
