A ritmo carranguero |
Bienvenidos, queridos lectores, a partir de este martes a la realidad de un país que pinta cuesta arriba, con un costo de vida en el que sube hasta el costo de muerte; con una violencia feroz, que apenas el 8 de enero ya había matado al primer líder social, Jorge Luis Burgos, y en el que sigue el desplazamiento, como en romería.
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Porque aquí ya no llegan de Buenos Aires futbolistas, como antes, o cantores de tango, sino desplazados tan desprotegidos como tristes, porque es Buenos Aires, Cauca, que padece los malos aires de las disidencias de las Farc. Así que mal empieza el año. Tal vez estrenamos y nos abrazamos, pero nada cambia. Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé, en el querido Cauca, en Catatumbo también. Dale no más.
Pero en este país, en el que casi da lo mismo ser derecho que traidor, es la sociedad la que tiene que cambiar el rumbo. Tenemos que volver recargados –y no le quiten la segunda ere a esta palabra–, a repensar, a reconstruir, a saber elegir, a exigir. Ahí........