Paz total, pacto mortal |
La negociación con criminales no trajo paz: trajo sangre. Fue un pacto con la delincuencia. Y, como todos los pactos con terroristas y narcotraficantes, terminó igual: con el Estado humillado, el país incendiado y los criminales riéndose del Gobierno.
La masacre de los escoltas del senador Castellanos y los atentados en el Catatumbo no son “hechos aislados”. Son mensajes. Son la firma sangrienta de los grupos armados que hoy le recuerdan al poder quién manda en los territorios.
En 2022, Ricardo Calderón –el periodista herido– reveló lo que muchos prefirieron minimizar, que durante la campaña presidencial Juan Fernando Petro y Danilo Rueda visitaron cárceles para reunirse con los criminales más peligrosos del país. No era un gesto humanitario. Era el anuncio de una estrategia: sentarse con delincuentes para venderles el gran negocio de la “paz”.
Ese episodio –el Pacto de La Picota– quedó sustentado con fotos y videos. Y después fue confirmado con decisiones oficiales como ceses del fuego, que en la práctica entregaron........