Formalización del reciclaje, un asunto de competitividad empresarial |
En el entorno empresarial actual, la sostenibilidad ha dejado de ser únicamente una métrica reputacional para convertirse en un criterio clave de competitividad y seguridad jurídica. En este contexto, la reciente expedición del Decreto 0271 de 2026 marca un punto de inflexión: más que una obligación normativa, es la hoja de ruta para profesionalizar el eslabón más crítico de la cadena de valor: el reciclador de oficio. Lejos de ser un subsidio, la protección social es la base que permite garantizar la eficiencia operativa y el cumplimiento de las metas de la responsabilidad extendida del productor (REP) consagradas en la Resolución 1407 de 2018 y sus modificaciones.
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Para que una organización de recicladores de oficio se consolide como proveedor de preferencia para la industria, es indispensable que opere bajo estándares de excelencia que respalden la sostenibilidad de su actividad. Este proceso exige, además, un acompañamiento activo por parte de las empresas. En este marco, la creación de la Red de Protección Social para la Vida establece unos mínimos de calidad que inciden directamente en los costos asociados al abastecimiento de materiales y al cumplimiento normativo, con efectos concretos sobre los estados financieros y la........