Rodrigo D sí tuvo futuro
Hace exactamente 40 años, el entonces poeta e incipiente director de cortometrajes Víctor Gaviria decidió dar el salto a su primer largometraje, inspirado en el neorrealismo italiano y el clásico Umberto D, de Vittorio de Sica. Quiso adaptar una crónica sobre un joven que se iba a suicidar en Medellín, pero se encontró de bruces con los hervores de una ciudad desconocida para él y la mayoría de sus habitantes: las comunas, en la década de los 80.
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En busca de sus protagonistas, abrió de par en par un mundo subterráneo y chispeante: el de los ‘pistolocos’ que hablaban el lenguaje de las balas, y el de los ‘punkeros’ que se rebelaban a golpe de batería y guitarra eléctrica. Los ensayos espontáneos con esos jóvenes, viviendo al filo de la muerte, se convirtieron en su nuevo guion y así echó a rodar por el mundo un lenguaje procaz, alevoso, detonante, pronto bautizado como ‘el parlache’.
“Era muy emocionante que cada vez que yo decía........
