El poder del relato (y sus trampas)

Las elecciones se ganan con relatos. Al final, en política no se compite únicamente por el poder: se compite por el sentido. Por la capacidad de interpretar el dolor, nombrar la esperanza, pintar un sueño y ofrecer un camino.

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Hay una diferencia sustancial en el receptor del mensaje. La derecha suele dirigirse al país político –a quienes siguen el debate institucional, económico y de seguridad–, mientras la izquierda le habla al país ciudadano: a la gente de a pie, concentrada en salir adelante.

La narrativa de la derecha gravita hoy en torno a un discurso antipetrista que pone en primer plano las crisis –de seguridad, de salud, fiscal, energética–. Y aunque esas crisis son reales, el sujeto del relato no es la persona, es el problema. Y cuando el problema ocupa el escenario, la gente desaparece del cuadro.

La izquierda les habla directamente a las víctimas, a los pobres, a los excluidos, a quienes sienten que el sistema nunca los........

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