Algoritmo Machado |
A veces pasa que en las llamadas “tendencias” de nuestras redes sociales aparece un signo agorero que tiene que ver solo con nosotros y nuestros afectos y pasiones más profundos, un mensaje cifrado que es como si estuviera puesto allí, y acaso sí, solo para que lo veamos y lo leamos y lo sintamos como lo que es en el fondo: un asunto personal, un guiño que nos hace el mundo, una celebración de nuestras cosas más felices.
Obvio: es el famoso algoritmo, la sigilosa y tramposa adaptación de los “contenidos” que consumimos a nuestros intereses y obsesiones, lo que buscamos todo el tiempo, o a veces de manera esporádica o espontánea, y que va poblando cada vez más nuestra pantalla para atraparnos aun más, como la droga que es, por eso estamos viendo y buscando siempre lo mismo, porque estamos viendo y buscando siempre lo mismo, así al infinito.
Pero hace unos días me salió, en la “línea del tiempo” de mis tendencias de Twitter, el nombre de Antonio Machado,........