¿No basta solo con incluir?

Colombia puede mostrar avances indiscutibles en inclusión financiera: hoy el 86,3 por ciento de los adultos tiene al menos un producto financiero. Es una cifra relevante. Sin embargo, la discusión de fondo sigue abierta: ¿de qué sirve el acceso si no se traduce en cambios reales en la vida de las personas?

Porque detrás del número hay una realidad menos cómoda. Millones de colombianos siguen fuera del sistema, y muchos de los que figuran dentro lo hacen de manera apenas simbólica. Tienen una cuenta, sí. Pero no crédito oportuno, no acompañamiento, no herramientas reales para progresar. Inclusión que no genera oportunidades termina siendo solo estadística.

La brecha se vuelve aún más evidente cuando miramos el territorio. Mientras en las ciudades el acceso financiero alcanza el 89,3 por ciento, en las zonas rurales apenas llega al 53,4 por ciento. Es allí –en el campo, donde se produce buena parte de la riqueza del país– donde la inclusión financiera sigue siendo fragmentada, distante y, en muchos casos, inexistente. No es solo una........

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