El costo de hablar o silenciarse |
La libertad de expresión es uno de los bienes más preciados que tenemos los seres humanos.
(Le puede interesar: La muerte de un sueño).
Esa libertad de expresión hoy me permite escribir esta columna que está cargada de dolor y reflexión. La sociedad no alcanza a asimilar la magnitud de lo que implica ser víctima y sobreviviente del acoso o el abuso sexual, tampoco los señaladores morales que gracias a la libertad de expresión pueden ser jueces.
No hay una comprensión sobre el peso sicológico, emocional y físico que recae en los hombros de quienes han afrontado situaciones de vulneración.
Tengo que regresar a mis días de reportera de guerra, cuando la única forma de hacer llegar las notas a la redacción era dictándolas a través del teléfono de cable, en la cabina de Telecom, luego de haberlas escrito en una de las hoy menospreciadas libretas de papel. Y las imágenes salían en la portada del periódico, tras el largo recorrido que hacían los rollos fotográficos, desde que eran embalados en un sobre, una bolsa plástica y una........