‘En junio nos vemos’
Tras las elecciones del 8 de marzo, la competencia por la Presidencia de la República en Colombia entró en una fase decisiva de cara a la primera vuelta. Según los resultados de las consultas y las encuestas poselectorales, hay tres candidatos (Cepeda, Abelardo y Paloma) consolidados, que muestran viabilidad. Así las cosas, habría segunda vuelta. Y los medios de comunicación, analistas, columnistas y, por supuesto, los electores concentraremos la atención principalmente en estas tres candidaturas y también en sus ‘vices’, que en esta oportunidad han adquirido una relevancia mayor.
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Del candidato de la extrema izquierda y del petrismo puede afirmarse, por su propia postura, que continuará “la obra” de Petro; es decir, la grave crisis del sistema de salud, el deterioro de la seguridad, la delicada situación económica y fiscal del país y los altísimos niveles de corrupción y derroche del presupuesto público; a juzgar por su afirmación: “A la gran corrupción le llegó su vida feliz hasta el 7 de agosto”; sobran los comentarios. Además, Cepeda no ha respondido –seguramente no lo hará– la gran pregunta que flota en el ambiente: ¿cuáles son sus vínculos con los grupos al margen de la ley y hasta dónde llegan sus compromisos con ellos? Sobre su ‘vice’, la senadora indígena del Cric, Aída Quilcué, más allá de su radicalismo extremo, poco hay que agregar.
Las otras dos duplas, ambas de centroderecha, presentan similitudes en algunas propuestas, pero marcadas diferencias en lo conceptual y en las formas. Abelardo de la Espriella, con una postura más enérgica y frontal, propone un plan de choque para salvar la salud, inyectando $ 10 billones en los primeros días para estabilizar el sistema. Plantea restablecer la autoridad del Estado con mano firme frente al crimen y los grupos narcoterroristas; un gobierno de carácter fuerte y decisiones prontas. Defiende la empresa privada, un modelo económico de mercado, la reducción del tamaño del Estado y un control riguroso del gasto público.
Quienes defendemos la institucionalidad y la democracia, si no pasan a segunda vuelta las dos fórmulas de centro- derecha, esperamos entre ellas una competencia abierta pero sin heridas.
Escogió como fórmula al exministro y académico de centro José Manuel Restrepo –el mejor de los ‘vices’–, a quien delegará los temas económicos y las relaciones internacionales. Abelardo busca capitalizar la experiencia de Restrepo, quien como ministro de Comercio y de Hacienda manejó con solvencia uno de los momentos más complejos para la economía colombiana, marcado por la pandemia, liderando la protección empresarial y del empleo, la diversificación exportadora y nuevas oportunidades de competitividad.
Por su parte, Paloma Valencia plantea recuperar la seguridad con mayor acción del Estado y de la Fuerza Pública contra los grupos armados, lo que denomina “seguridad total”. Y propone consolidar la paz mediante herramientas que considera “probadas”, junto con una agenda que incluye reformas para garantizar la seguridad energética, reglas para la inversión, un Estado austero y una “economía fraterna”.
Mientras tanto, su ‘vice’, Juan Daniel Oviedo, llegó con una agenda propia de centroizquierda. Exige moderación frente a los acuerdos de La Habana y fortalecimiento presupuestal de la JEP, pese a que nos ha costado más de 4,1 billones de pesos sin resultados reales y con una persecución infame a exintegrantes de la Fuerza Pública. Pidió un espacio propio programático en la campaña, el reconocimiento de diferencias ideológicas sin subordinación y no atacar a Petro ni a Cepeda.
Con este panorama, los colombianos estamos listos para los debates entre los candidatos y también entre sus ‘vices’. Y quienes defendemos la institucionalidad y la democracia, si no pasan a segunda vuelta las dos fórmulas de centroderecha, esperamos entre ellas una competencia abierta pero sin heridas, porque en junio nos vemos... y nos juntamos.
@ernestomaciast
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