Treinta días para decidir si Colombia corrige o se rinde |
En apenas un mes, los colombianos estaremos de nuevo frente a las urnas para tomar una decisión que marcará el rumbo del país. No es una elección cualquiera. Lo que está en juego no es solo un nombre o un partido, sino tres caminos claramente diferenciados: el continuismo de un ejercicio de poder que terminó convertido en una de las manchas más profundas de la historia reciente de nuestra democracia; un rompimiento abrupto que promete orden a punta de autoritarismo, coqueteando con doctrinas al estilo Trump o Bukele; o una opción realista, imperfecta pero responsable, que entiende que a Colombia no le caben cuatro años más de experimentos pirotécnicos ni de pulsiones mesiánicas.
En ese tercer camino está la Gran Consulta. Y conviene decirlo sin ingenuidades. No es una maquinaria aceitada con chequeras infinitas, ni una campaña que acuda a mercados extranjeros para inundar las redes sociales esquivando los controles del Consejo Nacional Electoral. Pero es un ejercicio articulado que sí ha sembrado algo........