My favorite things, una de las canciones emblemáticas de la película The sound of music –La novicia rebelde–, que en 2025 cumplió sesenta años, vuelve a sonar como un villancico más cada diciembre. No habla de pesebres, ni de campanas ni de reyes magos, pero sí de los regalos intangibles que habitan en las pequeñas cosas. Es una canción que me reconcilia con lo sencillo y me invita a pensar en mi propia lista de cosas favoritas: el reflejo anaranjado del amanecer sobre el mar, una taza de café temprano en la mañana, el olor de mi perrita Canela cuando se arruncha a mi lado, un libro en una tarde de lluvia, una cena conversada y sin prisa con mi familia, bailar y cantar Idilio, como si fuera la primera vez. (Le puede interesar: Rebobinar la memoria).Pero hoy quiero hablar de otra lista: la de aquellas cosas que este año alimentaron mi curiosidad y me inspiraron.Empiezo con un libro: Mural, la........
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