No más Fomo |
Tal vez cuando éramos adolescentes queríamos estar al tanto de todo lo que pasaba en el mundo, ese era el símbolo de la juventud. Poder hablar de los artistas pop del momento, de las películas, los atuendos y los juegos de moda, así como de las innovaciones tecnológicas. Las redes sociales fortalecieron esta idea y pronto todos queríamos hacer los mismos planes, visitar los mismos restaurantes o países.
Fue quizás la pandemia el momento en el que más se afianzó la idea de que teníamos que estar todos conectados opinando sobre los mismos productos culturales para no sentirnos aislados y para demostrar que vivíamos nuestras vidas al máximo. Desde el año pasado, adicional a esto, queremos saber qué tantos productos culturales consumimos en comparación con otros, como si lo que llenara del ocio fuera la alimentación del ego y el sabernos mejores que otros.
Debido a lo anterior, se ha consolidado una homogenización del gusto. Los 'influencers' recomiendan películas o libros haciendo los........