Cómo la IA está destruyendo la carrera de programación que una vez amé |
Opinión Cómo la IA está destruyendo la carrera de programación que una vez amé
“Guardo muchísima gratitud hacia la gente que escribió un software extremadamente complejo carácter a carácter. Se hace difícil recordar el esfuerzo que hizo falta. Gracias por llevarnos hasta aquí.” Con este tuit de Sam Altman todo quedó al descubierto. Lo que puede sonar como un comentario de agradecimiento hacia la gente que pasó toda su vida aprendiendo a hacer lo imposible —“enseñar a pensar a una piedra”– es realmente un escopetazo y no sólo a la industria de desarrollo de software, sino a prácticamente todos los puestos de trabajo en los que los seres humanos se ganan el sustento con sus medios. Nos estamos precipitando en una época de descualificación impulsada por la inteligencia artificial (IA) que se llevará por delante toda la contribución humana, que será devorada por esta máquina y reemplazada por una pobre imitación que permite a los jefes “trabajar con eficiencia” y despedir a trabajadores cualificados en todos los sectores al mismo tiempo que no se registra una caída de la productividad. Al menos ése es el discurso de venta. Y está funcionando.
Apenas puede entrarse estos días en un subforo de Reddit sin leer mensajes como “ver a los ejecutivos salivar por la IA está acabando con mi pasión por la programación”, “¿Ha echado a perder la IA el desarrollo de software?”, “Hottake: la IA ha arruinado la manera en que veo escribir código y lo odio”, “Las expectativas por el despliegue de la IA me están volviendo loco”. Sé que es difícil tener simpatía hacia estos programadores en la medida que Silicon Valley ha sido responsable de algunos de los peores desarrollos de nuestra época, pero no son estos ‘monos al teclado’ quienes toman las decisiones. Es más, a estos últimos los despreciamos: Sam Altman, el CEO de OpenAI, no es un programador. Jamás ha escrito una línea de código. Tampoco Peter Thiel, Reid Hoffman o Steve Jobs. Todas estas personas que nos han puesto la soga al cuello no son las que escriben código y hacen que los programas funcionen: son buitres capitalistas adictos a la Próxima Gran Idea, quienes nos impusieron los NFT, las criptomonedas y ahora la revolución de la IA sin preguntarnos ni un segundo si la queríamos.
“Aprende a programar”
Yo fui una de las personas que se dejó guiar por este consejo. En 2013, después de un divorcio y un intento fracasado de trabajar por mi cuenta, me vi en la estacada. No podía permitirme volver a la universidad. Tenía una hija de cuatro años y necesitaba encontrar un sector profesional que no estuviese saturado y fuese a prueba de recesiones. Mientras consultaba Facebook vi un anuncio sobre aprender programación y se me iluminó la bombilla. Después de mirar las perspectivas profesionales de los programadores, me convencí de que si me esforzaba por aprender este oficio sería capaz de sostenerme a mí misma y a mi hija sin tener que preocuparme de verme en la calle. Me dediqué en cuerpo y alma. Durante un par de largos años estudié programación desde casa durante 10 horas al día, siete días a la semana. Prácticamente me quedé en la calle intentando llegar a final de mes en esta época, pero finalmente lo logré.........