El juego secuestrado
Opinión El juego secuestrado
@ignaciopato.bsky.social
Soy uno de esos hijos de USA’94. Fue un Mundial que comenzó con efectos especiales programados únicamente para un escenario exitoso. En la ceremonia de apertura, Diana Ross debía lanzar un penalti y el balón, al golpear la red, partiría por la mitad la portería. La cantante falló el tiro, pero el arco se descuajeringó igual. Nadie había considerado el fracaso. Año raro aquel para los deportes yanquis. El béisbol no tuvo finales por una huelga, algo con el único precedente de 1904. Las de la NBA, primer año post-Jordan y entre Rockets y Knicks, se vieron a pantalla partida junto a la persecución del coche del exjugador de fútbol americano OJ Simpson. La temporada de hockey se pospuso por un cierre patronal. El país cerró el siglo despidiendo a Cobain, Nixon y Jackie Kennedy Onassis en poco más de un mes casi al tiempo que nacía Bad Bunny. El historial de intervencionismo militar en el continente —Arbenz, Goulart, Bosch, Bahía de Cochinos, Allende, Granada, Panamá— hubiera dado para ello, pero nadie se habría tomado en serio la idea de un boicot........
