El show de Ceuta |
Opinión El show de Ceuta
Disfruten de esta obra en tres actos, escrita para ser censurada del espacio público en aras de un discurso más ordenado y ser representada, de forma exclusiva, en los tugurios de lo políticamente incorrecto.
El escenario es Ceuta, una ciudad autónoma del Reino Borbón, más española que España misma, donde conviven cuatro culturas en perfecta armonía hasta que llegan los kurdos y entonces todo se vuelve racismo y clasismo. Disculpen si me pongo local, es que la Perla del Mediterráneo existía mucho antes que esta trama; la población caballa sabrá a qué me refiero (elli fahem, fahem).
El atrezo lo componen "muchos marroquíes” que llegan a Ceuta saltándose el protocolo fronterizo. En este telón de fondo interpretan los actores sus papeles. Empieza el espectáculo.
Primer acto: la opinión
Es una escena clásica de la política estatal española, donde la Derecha, trajeada con corbata azul, y lo Progre, con corbata roja, sueltan soliloquios sobre sus propias hazañas y los desatinos del bando contrario. Hacen referencia a señores políticos de la casta, a leyes, presupuestos y otras letanías en un idioma cercano al latín. Por cierto, son señores o señoras peinados de peluquería.
Téngase en cuenta para el montaje que, si bien hace unos meses el libreto comprometido exigía la expresión “entidad sionista” para no normalizar al Estado de Israel y denunciar su naturaleza colonial, el discurso actual vuelve a tolerar “Israel” a secas.
En este marco social de la posmodernidad, cuando los acontecimientos que se desarrollan en escena, o a los que aluden los actores principales, están marcados por un género, una etnia o una religión distinta a la del régimen, el guión exige que suban al escenario actores más performativos,........