Latin lover, impunidad blanca: el paraíso colonial |
IG @gracielarockm
Las denuncias por agresiones sexuales, acoso, condiciones laborales abusivas y trata contra Julio Iglesias por parte de al menos dos trabajadoras internas en sus mansiones de Punta Cana y Lyford Cay no describen a un “monstruo” aislado, sino una ventana a cómo se articulan patriarcado, colonialismo y racismo sobre los cuerpos de mujeres trabajadoras del hogar latinoamericanas en el circuito del lujo turístico global.
La presunta violencia sexual ejercida por un hombre blanco, millonario y consagrado culturalmente contra empleadas internas en el Caribe se inscribe en una historia larga de esclavización, servicio forzado y sexualización racista mediada por el poder económico, la blanquitud y la precariedad racializada, una historia que el presente insiste en minimizar.
Las denunciantes, Rebeca y Laura (nombres ficticios), con el apoyo de Women’s Link Worldwide y organizaciones como Amnistía Internacional, relataron múltiples formas de violencia sexual, física, psicológica y económica entre enero y octubre de 2021 en las residencias de Iglesias en República Dominicana y Bahamas, donde trabajaban una, como empleada del hogar, y otra como fisioterapeuta. Hablan de penetraciones, tocamientos no consentidos, presiones........