España ha dejado de ser católica. El Estado español no
Opinión España ha dejado de ser católica. El Estado español no
En su discurso pronunciado por Manuel Azaña ante las Cortes Constituyentes el 13 de octubre de 1931, con motivo de la discusión acerca de la cuestión religiosa, discurso apenas interrumpido por el conjunto de la cámara, a diferencia del resto del debate, el que fuera entonces Ministro de la Guerra dijo que, a su corto entender, eran tres los problemas que habrían de transformar el estado y la sociedad española hasta su raíz: “el problema de las autonomías locales, el problema social en su forma más urgente y aguda, que es la reforma de la propiedad, y este que llaman problema religioso, y que es en rigor la implantación del laicismo del estado con todas sus inevitables y rigurosas consecuencias”.
Tras aquel acalorado debate, que se cerró entrado ya el amanecer del día siguiente, sin faltar un puñetazo dado por un grupo de diputados en la cara a Jesús María Leizaola, de la minoría vasconavarra -después lendakari del Gobierno vasco en el exilio-, se aprobó definitivamente, por 178 votos contra 59, el que habría que quedar redactado como........
