Las canchitas inservibles
“Soy de Marruecos”, comentó el conductor del taxi rumbo al aeropuerto. Como eran vísperas del Mundial de Fútbol, la pregunta fue inevitable: “¿por qué el fútbol marroquí es actualmente tan citado”? “Por el rey Mohamed”, respondió con indisimulado orgullo.
¿Mohammed VI? Para los que defendemos la libertad de expresión ese nombre no suena amigable. De él solamente conocía las denuncias sobre la situación de los Derechos Humanos en su país. Incluso hace una semana fue detenido en Tanger el columnista Alí Lmrabet, liberado poco después por la presión de periodistas europeos.
Recién tuve detalles de su popular política para favorecer el desarrollo del deporte a lo largo y ancho de su hermoso país, especialmente el fútbol. Los datos que comentó el taxista coinciden con notas de especialistas publicadas en estas jornadas de goles.
La práctica del fútbol está asociada con el desarrollo social, sobre todo en las regiones más deprimidas. Desde el inicio de su reinado en 1999 acompaña la búsqueda de talentos locales a través de la Academia Mohamed VI de Fútbol. Para el monarca alauí, el deporte es una estrategia de Estado para posicionar a su patria como una potencia continental con proyección internacional. Ordenó la modernización de estadios y........
