Yendo con tiento: Pasito a pasito…
Hace ocho meses ya largos, Rodrigo Paz Pereira juró su cargo ante la Asamblea Legislativa Plurinacional (plurinacional aunque no haya plurinaciones, pero eso hasta que se cambie: se lo “agradecemos” a “nuestros” amigos españoles “asesores”) y reafirmó cumplir sus promesas, bajo las consignas de “Bolivia”, “Bolivia”, “Bolivia” y la de “Patria”, “Patria”, “Patria”.
Vamos, que nadie duda que, en campaña, las promesas son —en buena medida, sobre todo sus tiempos comprometidos— fruto de marketing y siempre hay una tolerancia de los votantes por sus implementaciones, aunque éstas sean paulatinamente. Y si demoró la reforma (no eliminación) de las subvenciones a los hidrocarburos hasta se puede entender: veinte años de entuertos del MAS no podían reconducirse en pocos meses, por eso los famosos cien días son un respiro para los nuevos gobernantes, sobre todo si el equipo se estrenaba en ese arte de gobernar.
Pero la abrogación —que llegó parcial, al menos se dijo mientras se reformaba la economía— fue recibida con bastante aceptación y menos rechazos (éstos por los de siempre, “quiénes” no hace falta decirlo) pero llegó el “mazazo” de la gasolina contaminada y le siguieron las explicaciones y las reparaciones (que compensadas por el Estado debieron, a hoy, ser en dinero cerca........
