La trituradora 22M |
El 22 de marzo no es una fecha común en el calendario, pues ese día será el primer estertor tras la caída del gigante azul; ese paquidermo que asfixió el espíritu nacional y saqueó al Estado durante dos décadas.
De hoy a entonces, durante los siguientes tres meses, se desarrollarán las campañas de las Elecciones Autonómicas 2026 y los partidarios de cada sigla batirán banderas. Esa masa sedienta de espejismos ungirá a sus nuevos ídolos: candidatos a alcaldes, concejales, gobernadores y asambleístas; pequeñas deidades para un tiempo de mendigos.
Lo que presenciaremos no será una elección más; será una cruenta depuración necesaria, el incendio que precede a la nueva aurora.
El 22M será una trituradora de carne. En su engranaje se consumarán tres destinos: Primero, el nacimiento de pocos líderes de acero cuya prestancia, estructura y propuesta les hará emerger sobre el fango. Segundo, la jubilación de las sombras decrépitas, a pesar de los afanados esfuerzos de transfugio. El espectro del Chapare, quien un día fuera presidente y será el tormento de la nación mientras viva, dio la nota al quedarse sin sigla y ordenar a sus candidatos “donde sea, como sea, inscríbanse”, sin calcular que la desteñida forzada del........