La libertad de prensa toca fondo: más de medio mundo vive ya en situación “difícil” o “muy grave”

La libertad de prensa atraviesa su peor momento en un cuarto de siglo. Por primera vez desde que Reporteros Sin Fronteras elabora su Clasificación Mundial, más de la mitad de los países analizados se encuentran en una situación considerada “difícil” o “muy grave” para el ejercicio del periodismo. La puntuación media global nunca había sido tan baja, un dato que confirma que el deterioro del derecho a la información ya no es una amenaza localizada en dictaduras o zonas de guerra, sino una tendencia internacional que alcanza también a democracias consolidadas.

El informe de RSF traza un mapa inquietante: el periodismo está siendo asfixiado por vías cada vez más diversas. A los asesinatos, encarcelamientos y agresiones físicas contra reporteros se suman ahora fórmulas más sofisticadas de presión: leyes de seguridad nacional utilizadas para silenciar investigaciones, demandas judiciales abusivas, campañas de desprestigio, cierre del espacio informativo, ataques desde el poder político y un ecosistema digital donde la desinformación y el acoso se expanden con enorme facilidad.

La organización resume el momento con una pregunta de fondo: hasta cuándo se va a tolerar la obstaculización sistemática de los periodistas. En su balance de 25 años, RSF no se limita a mirar al pasado, sino que advierte de que la pasividad institucional se ha convertido en una forma de complicidad. Los Estados autoritarios, los gobiernos democráticos que no protegen suficientemente a la prensa, los actores económicos depredadores y las plataformas digitales fuera de control aparecen como responsables de una erosión sostenida de la libertad informativa.

Cuando informar empieza a ser tratado como delito

Uno de los datos más preocupantes de la clasificación de 2026 es el desplome del indicador legal. De los cinco apartados que RSF utiliza para medir el estado de la libertad de prensa —político, legal, económico, social y seguridad de los periodistas—, el marco legal es el que más retrocede este año. La organización alerta de una creciente criminalización del periodismo, impulsada por el uso indebido de leyes de excepción, normas antiterroristas, delitos de opinión o acusaciones de desinformación contra........

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