Ayuso estrena el curso político de la mano de Feijóo tras la guerra de emisarios y el "y tú más" por el ático
Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo volverán a compartir escenario este sábado en Getafe, en una imagen cuidadosamente planificada y cargada de significado político. El presidente del Partido Popular y la presidenta de la Comunidad de Madrid escenificarán el comienzo del nuevo curso político en un municipio del sur de la región gobernado por el PSOE desde 2015, mientras el partido se adentra en un ciclo electoral que tendrá su primera gran prueba en las elecciones autonómicas y municipales del próximo mes de mayo.
La fotografía llega después de un verano áspero y convulso para la relación entre Génova y la Puerta del Sol. La polémica sobre el ático de lujo adquirido por una empresa pública madrileña, las distintas versiones sobre quién conocía la operación y cuándo, y el desgaste político que acarrea el caso fiscal que afecta a la pareja de Ayuso han abierto una grieta que el PP necesita cerrar antes de que la campaña electoral convierta cualquier fisura interna en una cuestión de primer orden.
Para el jefe de la oposición, Madrid constituye uno de los principales escaparates de su alternativa al Gobierno de Pedro Sánchez; para Ayuso, la mayoría absoluta que pretende revalidar en 2027 exige proyectar fortaleza, liderazgo propio y control. La coincidencia de ambos en Getafe busca transmitir, por encima de cualquier diferencia, una idea sencilla: el PP comparece unido ante el nuevo curso, pese a todo y todos.
El ático que convirtió la coordinación interna en un problema político
El origen más inmediato del desencuentro emana de la adquisición, el pasado abril, de un ático de lujo situado en Chamberí por 6,3 millones de euros a través de Planifica Madrid, una empresa pública dependiente de la Consejería de Presidencia de la Comunidad de Madrid. El Ejecutivo autonómico sostuvo que el inmueble debía servir temporalmente para alojar dependencias y reuniones institucionales de Presidencia durante las obras previstas en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional.
La operación, sin embargo, quedó envuelta en interrogantes desde que trascendió públicamente. La vivienda fue posteriormente puesta a la venta por cerca de 6,7 millones de euros, mientras la oposición cuestionaba tanto la necesidad de la compra como su procedimiento y la ausencia inicial de información pública suficientemente detallada. Un........
