El "cinismo" de Moreno Bonilla: visita como Baltasar el Hospital de Valme con 2 millones de andaluces en lista de espera y 4.600 millones a la privada |
El presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, ha encarnado este año en las Cabalgatas de Sevilla al Rey Baltasar. El papel que ha jugado el presidente ha sido profundamente criticado por la oposición, al entender que era un movimiento cínico al politizar una fiesta dedicada a los más pequeños y de tanta trascendencia en la sociedad, y de la que se ha hablado largo y tendido. Más allá de estas polémicas, donde también se ha criticado el 'blackface' del líder del Ejecutivo andaluz, en el día de ayer Moreno Bonilla visitó el Hospital de Valme (Sevilla) vestido de Rey, para llevar el entusiasmo de la navidad a niños y jóvenes ingresados en estas fiestas. Un gesto que también ha sido profundamente criticado, dado que la figura política, debajo del 'atrezzo' de Baltasar, es el responsable político de que actualmente haya en Andalucía dos millones de personas en listas de espera y que se hayan desviado 4.600 millones de euros a la sanidad privada. Una gestión que ha provocado que la sanidad sea, actualmente, el problema que más afecta a los andaluces.
La trayectoria política del presidente andaluz desde que llegara al Palacio de San Telmo allá por 2019 siempre se ha caracterizado por la 'medición' de sus pasos y palabras. En esa aura de moderación en la que Moreno se envuelve y trata de venderse a la ciudadanía, el presidente no daba puntada sin hilo en cada uno de sus movimientos. Tanto, que hace cuatro años los andaluces y andaluzas le premiaron en forma de mayoría absoluta para hacer y deshacer a su antojo. Este antojo, precisamente, ha colmado de poder y soberbia al mismo presidente. No son pocos los parlamentarios andaluces que reconocen en privado que al presidente de la Junta de Andalucía solo lo ha "destruido" él mismo, su propia soberbia, su ansia de poder. El querer conservar la mayoría absoluta por encima de todo. Y, aunque las encuestas dibujan un riesgo más que evidente, el mensaje de Moreno sigue siendo el mismo, aunque sus gestos y acciones no van en consonancia con el primero.
Desde septiembre, esa disonancia entre el 'Juanma Moreno' de otros años y el 'Bonilla' que estamos viendo es cada vez es más evidente. La gestión de la