Descanse en paz, Germán Vargas Lleras

Tuve la oportunidad de conocer a Germán Vargas Lleras por allá a principios de los años 90, cuando era concejal de Bogotá. Yo vivía en el norte de la capital, en un apartamento ubicado en la calle 147 entre la Autopista Norte y la Avenida 19; la calle que teníamos enfrente, entonces la Transversal 33, estaba completamente destruida. Por medio de un vecino que tenía buenas conexiones, y que me invitó a acompañarlos en la reunión a pesar de mi juventud, logramos que dos concejales nos visitaran una noche para que vieran la calle y nos apoyaran en el Concejo con una posible repavimentación. Eran, nada más y nada menos, que Germán Vargas Lleras y Patricio Samper Gnecco, ambos ya fallecidos. Vargas Lleras era muy joven e impetuoso; Samper era un hombre maduro, muy educado, gentil, todo un “gentleman”.

Ambos llegaron escoltados en la misma camioneta, Vargas con un vestido oscuro, de corbata, y Samper Gnecco sin corbata, con una chaqueta de paño escocés. La conversación nos tomó unos 40 minutos, más la........

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