El día de la quema |
Quise indagar mis probabilidades para ser elegido presidente de la República, y esto sin siquiera haber participado en una consulta y, aún más, sin mediar inscripción legal ante la Registraduría Nacional, sin campaña y sabiendo que la primera vuelta está muy cerca. Sabiendo, además, que se habla, sesgadamente, de unos porcentajes que indicarían que tres de los competidores son dueños de importantes porciones de la torta electoral.
Encargué una encuesta que se hizo rápidamente y sobre cuyas conclusiones se me informó que no existía margen de error, resultando en un consenso del 100 %. Me sentí halagado y agradecido. El universo de la muestra era variado en sexos y edades, lo que me puso a pensar que ni yo sabía lo popular que era. Cero gastos electorales, por lo que no........