Abelardo: el liderazgo que no necesita permiso
No pidió turno. No pidió avales. No negoció silencios. Entró al debate público por la puerta que incomoda a quienes lo han administrado durante décadas. Abelardo de La Espriella no encaja en el libreto tradicional del poder porque nunca intentó aprenderlo: conoce las instituciones, pero se niega a aceptar la inercia con la que se han degradado. Su liderazgo no busca permiso; lo ejerce.
Seis meses de campaña han sido suficientes para romper la inercia del tablero político: durante ese mismo tiempo ha liderado las encuestas y esta semana todos los sondeos lo ubican como el aspirante con mayores probabilidades de llegar a la Casa de Nariño el próximo 7 de agosto. Su condición de outsider no es circunstancial, sino programática. Se define, ante todo, por una crítica persistente a un establecimiento acostumbrado a vetar y fabricar........
