El festival que nos desbordó (Segunda parte)

El festival debería arrancar en febrero, así como lo leen, iniciando las eliminatorias todos los fines de semana en todos y cada uno de los escenarios que tiene la ciudad. Esto implica tener en cada uno un conjunto de planta con toda la logística requerida para estas eliminatorias. Todos y cada uno de los jurados, animadores, el conjunto de planta, la logística y la demás organización son pagos. Ahorita les cuento de dónde saldría el dinero para ello. ¿Se imaginan la movilidad que esto generaría en la ciudad? No solo se les daría inclusión a todos los músicos, compositores, intérpretes y ejecutores cuya barrera es económica, porque no es nada barato participar en la contienda central.

Las actividades culturales como exposiciones, festivales gastronómicos, rutas turísticas, homenajes póstumos y todo lo que la agenda cultural (que hay que construir) requiera, se harían durante todo el mes de abril previo a las actividades tradicionales de lo que hoy es el Festival Vallenato, donde se intenta hacer todo en cuatro días. No estoy diciendo que esté mal, todo lo contrario, es extraordinario;........

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