Escribir
Comunicadora social y escritora
Pienso en mis veranos en la niñez, cuando la vida era más sencilla, y, al despertar, tenía la única responsabilidad detender mi cama y desayunar rápido para poder bajar a la playa y disfrutar de la arena y el mar hasta la hora de almorzar. Me gustaba bañarme cerca de una roca que dividía las playas. Me sentía protegida al lado de esta pared natural. Una vez tomé valor junto con unos amigos y decidimos bordearla, aprovechando que la marea estaba baja, y descubrimos el otro lado........
