Las federaciones del PSOE se debaten entre adelantar elecciones o cerrar filas con Ferraz |
Los socialistas, en 'shock'
Federaciones del PSOE: del cierre de filas con Ferraz a la apuesta por adelantar las elecciones
Sin haberse recuperado aun de los impactos en las filas socialistas por los casos de José Luis Ábalos y Santos Cerdán, y los varapalos electorales del PSOE en el ciclo autonómico; el Gobierno, el PSOE y el presidente Pedro Sánchez han visto cómo la UCO entraba en la sede federal del partido, se imputaba a la gerente, y José Luis Rodríguez Zapatero era citado como investigado a declarar ante el juez. PRENSA IBÉRICA repasa con sus cabeceras la situación de todas las federaciones socialistas
27/11/2022 El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, con Pedro Sánchez en un acto de la Internacional Socialista. / Ricardo Rubio / Europa Press
Pese a la presión judicial que acecha tanto a su partido como a su entorno familiar y que la brecha de desconfianza de los socios se ensancha, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está dispuesto a agotar la legislatura. Siete días han sido suficientes para que un icono socialista como José Luis Rodríguez Zapatero esté bajo la sombra de la sospecha, con la zozobra que eso provoca en el electorado de izquierdas, y para que las entrañas del PSOE se hayan abierto en canal por el 'caso Leire Díaz", una presunta trama para sabotear las causas judiciales que rodean al Gobierno, desde el momento que la UCO entró en la sede de Ferraz. Ambos casos se suman a las losas ya conocidas: Santos Cerdán, José Luis Ábalos y las investigaciones que afectan al hermano y a la esposa del presidente. Sánchez, no obstante, está dispuesto a continuar bajo el convencimiento que hay una intencionad política detrás de tanta actividad en los tribunales.
Pero la bola de nieve judicial se ha hecho tan grande, que la pregunta sobre si es posible -y si tiene sentido- resistir y hasta cuándo llega a cada recoveco de las federaciones socialistas de toda España, especialmente teniendo en cuenta los sonoros batacazos en Extremadura, Aragón y Andalucía, y con las municipales y autonómicas fijadas para dentro de un año. Las cabeceras de Prensa Ibérica han puesto el termómetro en cómo se viven estos momentos y la percepción que se tiene del liderazgo de Pedro Sánchez en las federaciones socialistas. La mayoría de ellas secundan que las elecciones generales deben ser en 2027, aunque otro cantar es si estas tienen que celebrarse antes, con o después de municipales y autonómicas, un debate que ha calado en multitud de ayuntamientos y organizaciones regionales. El 'superdomingo' electoral con el que se ha especulado tiene pocos amigos, pero la consigna de mantener las filas prietas a la espera que la tormenta amaine, continúa reinando en el PSOE mientras que la única que come aparte y pide adelanto es Castilla-La Mancha.
PSOE-A: Desconcierto y orden de cerrar filas hasta las municipales
Sin tregua. El PSOE andaluz no ha tenido tiempo ni de encajar la derrota histórica del 17 de mayo. Apenas 48 horas después de que María Jesús Montero firmara el peor resultado de los socialistas en unas autonómicas andaluzas, con 28 escaños, estallaba la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra. El expresidente, referente moral para buena parte de la izquierda y muy presente en la campaña andaluza, pasó en cuestión de días de llenar mítines a convertirse en el primer expresidente del Gobierno investigado en democracia en una causa de presunta corrupción.
El estado de ánimo en la federación andaluza es fácil de resumir: abatimiento, desconcierto y repliegue. Al golpe electoral de Montero se suma ahora la onda expansiva de los frentes judiciales que cercan al PSOE nacional. La prioridad, coinciden cuadros del partido consultados, ya no es discutir liderazgos ni abrir debates orgánicos, sino salvar lo que queda: las diputaciones de Sevilla y Jaén y el poder municipal conquistado en 2023. Los alcaldes son quienes están ahora en primera línea y quienes temen que el ruido judicial termine por hundir sus expectativas en 2027.
En el PSOE-A, además, pesa el silencio. No ha habido una comunicación interna clara de Montero a los líderes provinciales, a su ejecutiva ni a los alcaldes. La consigna, de momento, es cerrar filas y aguantar. Nadie quiere aparecer como responsable de una guerra interna con el partido en su momento de mayor debilidad.
Entre los regidores socialistas se impone una idea: cuanto más se pegue el calendario municipal al desgaste de Pedro Sánchez, mayor será el riesgo. Ningún alcalde importante desea un superdomingo electoral. Preferirían que las generales llegaran antes, que Sánchez absorbiera el golpe de los escándalos y que mayo de 2027 pudiera afrontarse con menos hipotecas. Pero casi todos admiten en privado que una convocatoria ahora sería una temeridad. El aroma de fin de ciclo lo impregna todo. La consigna es resistir en los ayuntamientos y pensar después cómo reconstruir el PSOE andaluz.
Alineamiento con Ferraz en el PSPV
La federación socialista valenciana ha pasado en pocos años del enfrentamiento con la dirección federal en la primera etapa de Ximo Puig a, tras una larga transición, ser una de las más netamente sanchistas: una ministra, Diana Morant, en la Secretaría General; la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, como apuesta electoral en la capital, y Rebeca Torró como número tres del partido a nivel federal.
Un portavoz oficial del PSPV evidencia el cierre de filas con Ferraz y Moncloa y llama a templar los ánimos: “Calma y tranquilidad. El clima no es el mejor, pero dejemos actuar a la justicia y sigamos trabajando”. Los socialistas valencianos mantienen una hoja de ruta que busca centrar la atención en el estado de los servicios públicos valencianos, con los profesores y los médicos en la calle, y con el PP llegando a acuerdos con Vox que asumen la “prioridad nacional”. “En cada territorio la situación es distinta y aquí la vida continúa”, señalan sin entrar en el calendario electoral: “La decisión de convocar elecciones o una moción de confianza corresponde al presidente”, apuntan con la vista puesta en el Comité Federal del 27 de junio que lanzará el calendario de primarias para las autonómicas y municipales.
Fuera de la sede, una fuente del PSPV reconoce que la sensación es de “incertidumbre, decepción y preocupación”. “Especialmente incertidumbre porque no sabemos qué va a pasar mañana”, opina tras la nueva entrada de la UCO en Ferraz. Ha sido un nuevo shock para las bases socialistas, ya impactadas por la investigación a Zapatero, “el factor movilizador, el corazón del partido en los últimos años”.
Respecto al calendario electoral, varios alcaldes y portavoces consultados coinciden en la necesidad de distanciar las generales de las municipales y autonómicas. “Ni superdomingo ni primera vuelta”, resume uno de ellos. No quieren que se haga coincidir las legislativas con la cita municipal; pero tampoco que se dejen para más allá de junio de 2027 las elecciones generales. Temen que vuelva a suceder como en 2023, cuando se votó a los alcaldes y a los barones territoriales en un clima de plebiscito contra Sánchez. El PSPV perdió la Generalitat.
Madrid descarta un adelanto y llama a la "tranquilidad"
La entrada de la UCO en Ferraz y la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero la semana pasada han sacudido al PSOE madrileño. Como reconoce un diputado en la Asamblea de Madrid, si lo primero es "muy preocupante", lo segundo ha sido "jodido, emocionalmente duro para la militancia" por el ascendente que el expresidente conserva en las filas socialistas.
Desde la dirección regional se admite que es un momento delicado, pero se pide "tranquilidad" y se aprietan filas en torno a Sánchez. "Que nadie espere en esta federación otra cosa que apoyo a este Gobierno", transmiten.
El secretario general del PSOE-M, Óscar López, ha sido, de hecho, de los primeros ministros en pronunciarse. Antes de que Óscar Puente afirmara que "se quiere derribar a un Gobierno con métodos no democráticos", el titular de Transformación Digital y Función Pública ya había manifestado sus recelos ante la concatenación tan seguida de actuaciones judiciales. "Cuanto más mayor se hace uno, menos cree en las coincidencias", señalaba.
El entorno de López descarta, en cualquier caso, un adelanto de las generales, que creen que no beneficiaría en nada al PSOE, e insiste en esa llamada a la tranquilidad de cara a las municipales y autonómicas, para las que, recuerdan, aún queda un año. El partido centrará sus esfuerzos en el cinturón sur, donde conserva alcaldías de peso como Alcorcón, Getafe, Fuenlabrada o Parla.
En cuanto a las autonómicas, dan por hecho que recuperarán su posición como primera fuerza progresista, cedida ante Más Madrid, y confían en el desgaste de Isabel Díaz Ayuso, cuya mayoría absoluta ven imposible que vaya a revalidar. Sobre el potencial rechazo de la figura de Pedro Sánchez, entienden que puede tener cierto efecto movilizador en la derecha, pero en ningún caso desmovilizador entre su propio electorado. Al contrario, lo siguen viendo como un activo.
Apoyo incondicional del PSC y preocupación en sus cuadros
El terremoto judicial que cerca al PSOE ha sacudido el estado de ánimo del PSC, especialmente en los cuadros medios del partido. El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha salido sin cortapisas a denunciar que hay una intencionalidad política detrás de la hiperactividad de los tribunales y del hecho de que la Audiencia Nacional haya puesto en el foco en la campaña del PSC de 2024 ha soliviantado a los socialistas catalanes. Pero eso no obsta que haya dirigentes que empiezan a manifestar preocupación por el apoyo incondicional y sin matices a Ferraz y por el hecho de que el desgaste que sufre el PSOE acabe impactando también en Cataluña y en las elecciones municipales. “El clima empieza a complicarse”, asegura una de esas voces.
La investigación a Zapatero, figura históricamente alabada por los socialistas catalanes y que suele tener un papel destacado en las campañas, ha sido, reconocen, un golpe moral “duro”. “Cataluña era una isla, pero han tocado a Zapatero”, lamentan. Sin embargo, la orden de Illa y de su cúpula es la de mantener prietas las filas, no sucumbir al desánimo y seguir ejerciendo de locomotora del socialismo a nivel estatal. Hasta el punto de considerar que, aunque ahora no lo parezca, la situación puede ser “remontable” cuando se pongan las urnas.
Y es que la percepción de los que están en la sala de máquinas es que, por más que cargos del partido y alcaldables teman un cambio en la inercia positiva que el PSC ha tenido en las urnas en los últimos años, el militante y, sobre todo, el votante, comparte la tesis de que tanta coincidencia judicial no puede ser una casualidad. “Esto compacta y puede ser incluso un revulsivo”, aseguran desde la dirección del partido, donde dan por descontado que Sánchez va a agotar la legislatura. El Govern así lo espera, y más teniendo en cuenta que buena parte de los proyectos que garantizan a Illa el apoyo de ERC en la legislatura dependen,........