La vida subterránea de la segunda ciudad de Ucrania

EL PERIODICO, en Járkov

La vida subterránea de la segunda ciudad de Ucrania

Járkov traslada bajo tierra decenas de colegios y otras actividades cotidianas ante los constantes ataques aéreos de Rusia

Varios niños corretean por un pasillo del Colegio 124 de Járkov (también conocido como Safe School), construido bajo tierra para proteger a estudiantes y profesores de los bombardeos rusos. / Ricardo Mir de Francia

Ricardo Mir de Francia

En la entrada del Colegio 124 —no muy distinta a los accesos de un parking— reina el silencio. No hay carreras por el recibidor ni risas infantiles, ni siquiera un bedel para recibir a los alumnos. Para encontrar a los primeros niños hay que bajar tres pisos por unas escaleras, algo más de medio centenar de peldaños. Y es ahí, a 10 metros bajo tierra, donde la vida reverdece de nuevo. Enjambres de niños corretean por los pasillos o esperan turno en la cantina. Hay flores pintadas en las paredes y un militar que hace guardia a la entrada. "Bienvenidos al Colegio Seguro", dice su director aludiendo al sobrenombre del centro. Se construyó en tan solo nueve meses y ahora es uno de los 21 colegios subterráneos de Járkov, la segunda ciudad de Ucrania, situada a 40 kilómetros de la frontera rusa y bombardeada casi todos los días por los misiles y los drones del Kremlin.

El terror de los ataques aéreos forma desde hace cuatro años parte de la vida cotidiana en Járkov, donde abundan todavía hoy los comercios cerrados o los edificios públicos con los ventanales tapiados. Poco después de entrar en el colegio, suena la sirena antiaérea. Tétrica y estridente como una sierra. Bajo tierra pocos se inmutan, pero desde megafonía se recuerda a estudiantes y profesores que no salgan a la superficie hasta que pase el peligro. Desde el inicio de la invasión a gran escala, el 78% de los colegios de la ciudad ha sufrido algún tipo de daños, según la Consejería de Educación. Cuatro han sido completamente destruidos. Otros han visto cómo la onda expansiva o la metralla de los bombardeos reventaba ventanas o tejados. Casi la mitad operan desde 2022 únicamente en remoto;........

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