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50 años de Big Ben, la macrodiscoteca insignia de la 'ruta invisible' de Lleida

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02.04.2026

50 años de Big Ben, la macrodiscoteca insignia de la 'ruta invisible' de Lleida

El periodista Francesc Canosa reconstruye en 'La Catalunya discoteca' la historia del imperio del ocio nocturno situado en el kilómetro 489,300 de la N-II, epicentro de un ecosistema fiestero que en los 90 y los 2000 llegó a tener más de 500 pubs y discos

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La Big Ben, en el carnaval de 1985 / Cedida por 'Segre'

El 16 de mayo de 1987 fue un día importante para Mollerussa, ciudad que no llegaba a los 9.000 habitantes y todavía no era la capital de la nueva comarca del Pla d'Urgell, creada en 1988: New Order actuó en el pabellón ferial de la localidad. El concierto comenzó a medianoche, asistieron menos de 2.000 personas, no pocas venidas de Barcelona, el escenario estaba construido con palés y tablones, la entrada costaba 1.500 pesetas (1.200 anticipada) y la cerveza, 100. El concierto fue contratado por tres jóvenes de Mollerussa, Tommy Goixens, Salvador Pons y Josep Jordana, y con ellos se alió para engancharse a los nuevos tiempos de la noche la descomunal discoteca Big Ben, que se ocupó de la logística. Madrid, València y Mollerussa fueron las tres paradas españolas de New Order en esa gira. El pub Maniquí de Mollerussa publicó un fancín para celebrar la ocasión. En un página brillante, una flecha sobre un mapa une Manchester y Mollerussa.

Actuación de una encarnación de Boney M, liderada per Bobby Farrell, en la Big Ben, en 1999 / Cedida por 'Segre'

"Aunque fue deficitaria, la actuación de New Order marcó mucho el movimiento de la noche de Ponent en general y la discoteca Big Ben en particular, propulsó a uno y otra a los años 90", expone el periodista Francesc Canosa, autor de 'La Catalunya discoteca' (Comanegra), ensayo en el que explora en clave sociológica y con un fuerte componente de historia oral el ocio nocturno en las comacas de Urgell, Pla d'Urgell, Segrià y Noguera, con la Big Ben en el centro. No en balde el subtítulo del libro es 'Big Ben, la conquesta de la nit'. "Tan cierto es que New Order no habría actuado en Mollerussa si no hubieran existido la Big Ben y todo el ecosistema noctámbulo que generó, como que los promotores del concierto fueron tres jóvenes procedentes de ese entorno que vieron que estaba mutando la noche y que se podían hacer conciertos alternativos", agrega Canosa.

El kilómetro 489,300 de la N-II

La Big Ben fue creada por Enric Fontanals, los hermanos Francisco y Antoni Corredera y Miquel Verniol, en el kilómetro 489,300 de la N-II, en el término municipal de Golmés y al lado de Mollerussa. Como "La discoteca más... joven, cómoda, musical, espectacular, atractiva, moderna, original, singular. ¡La discoteca que usted apetecía!", se anunciaba en su inauguración, el 19 de marzo de 1976. Además de cuatro espacios musicales (Plató, con capacidad para más de 2.500 personas y dedicada a los éxitos del momento; Planetari, enfocada a la "nostalgia" y la "pachanga", escribe Canosa; Univers, una sala de fiestas con espectáculos de variedades y orquestas para las personas mayores; y Pub, al principio muy apreciado por sus reservados y más adelante entregado a la vanguardia de la música electrónica), Big Ben tenía champañería, salón de juegos (bolera, billares, futbolines, máquinas de millón y de marcianitos), sala de cine y pizzería. Esto, de noche. De día, ofrecía cafetería, 'snack-bar, restaurante, carpas y terrazas. Más de una vez se ha escrito que era la discoteca más grande de Europa. Puede ser. Y el aparcamiento estaba a la altura: 10.000 metros cuadrados. A menudo insuficientes.

Espectáculo para personas mayores, en la Big Ben, en los años 80 / Cedida por 'Segre'

Una democracia antes de la democracia

"En medio de la nada, entre un campo de frutales y otro de cereales, aterrizó una nave espacial llamada Big Ben -dice Canosa-. Pero de esa nave espacial no bajaron marcianos, sino que subieron terrícolas. Para ir al futuro. El Big Ben fue una democracia antes de que España fuera democrática. Como era multisalas, era intergeneracional e interclasista, iban el pijo, el 'heavy', la tendera, el transportista, el empresario y el 'conco'. Allí se descubría música y el sexo [si los reservados y el aparcamiento hablaran], y se conocía a personas de otros pueblos. De hecho, venía público de toda Catalunya". Muchos de estos hacían parada a la ida o a la vuelta, o a la ida y a la vuelta, en bares de carretera legendarios como los de La Panadella y el América de Igualada.

El autor considera inseparable la Big Ben del Canal d'Urgell, que "convirtió el desierto del gran llano del Urgell en un jardín de esperanza verde y en un centro de la industria agroalimentaria catalana". "Después de colonizar el día de sol a sol con un trabajo durísimo, los payeses colonizaron la noche", agrega.

La tierra de los 500 pubs y discotecas

La Big Ben no estaba sola, ni mucho menos. Canosa calcula que en la zona había en los años 90 y los primeros 2000 unos 500 pubs y discotecas. Solo en Mollerussa, había una cincuentena, en buena medida gracias alimpulso de la Big Ben. Pero no se quedaban atrás Cervera, Tàrrega, Balaguer o Lleida. Incluso localidades pequeñas como Castellserà, Bellvís, Térmens, Albesa o Seròs, por ejemplo, tenían sus garitos nocturnos. Y cerca, en Fraga (Huesca), estaba (está) Florida 135, meca de la música electrónica. "Salir de noche era un poco 'elige tu propia aventura' -cuenta Canosa-. A los de Balaguer, Tárrega, Mollerusa o Lleida no les hacía falta irse fuera porque tenían ecosistemas nocturnos potentes. Pero se iban fuera igualmente. Yo soy de Balaguer y lo que solíamos hacer era comer algo y tomar la primera copa allí. Después, se montaban distintos comandos de coches para ir a distintos sitios. A la Big Ben, a la Wonder de Lleida, a la Elipse de Tàrrega, a la Musicland de Mollerussa, a la Ubbe de Balaguer, a la Waikiki de Agramunt en verano. Yo a Florida 135 apenas iba, pero sí iban mis amigos que cuando estaban en la Big no salían del Pub".

Diferencias y parecidos con la ruta del bakalao

A diferencia de la ruta del bakalao valenciana, la "ruta invisible" de Lleida, como la llama Canosa, no tenía discotecas que funcionaran como 'afters'. Aunque sí había pubs que podían estar abiertos hasta las 9 o las 10 de la mañana, algunos de manera clandestina. Para rematar la noche. Cada uno conocía los suyos. El del periodista era La Merkantil Cubatera, en Balaguer.

Actuación de una de las encarnaciones de Village People, en la Big Ben, en los años 90 / Cedida por 'Segre'

Por el contrario, hay al menos cuatro coincidencias con la ruta del bakalao. Primera coincidencia: era una ruta motorizada. "Aquí no había noche sin coche o moto, eran los caballos del Oeste de Catalunya, todavía bastante permisivo en la carretera. Es la gran diferencia entre la noche rural y la urbana", señala Canosa. El coche formaba parte de la fiesta. Hasta que llegaron los muertos y los heridos en la carretera y proliferaron los controles policiales, especialmente con el despliegue de los Mossos en la provincia de Lleida en 1999. "La noche empezó a sangrar con los accidentes", según el autor. Segunda coincidencia: el éxtasis y el 'speed' cambiaron la movida nocturna en la década de 1990. Tercera coincidencia: empezó a haber tanta fiesta o más en los aparcamientos de las discotecas que dentro. Cuarta coincidencia: si el caso Alcàsser puso en el punto de mira la ruta del bakalao en 1992, la muerte de un estudiante de Historia en la Universitat de Lleida como consecuencia de la paliza que le pegó un grupo en la Big Ben en 1993 hizo lo propio con "la ruta invisible", al menos hasta entonces. El suceso llegó al Parlament y el president Jordi Pujol dijo: "S'haurà de filar molt prim en el tema de la discoteca". Que estuvo precintada del 3 al 25 de septiembre.

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Mónica Naranjo, en la Big Ben, en el año 2000. / cedida por 'Segre'

La Big Ben, sin embargo, siguió en buena forma hasta los primeros 2000. Después, la decadencia. El imperio cerró el 27 de julio de 2015. Y reabrió el 5 de octubre de 2024, pero con una programación de eventos muy limitada.

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