La fidelidad ya no se lleva |
La fidelidad ya no se lleva
La normalización de las infidelidades en la esfera pública contrasta con el escándalo que provocaban en épocas anteriores
Manu Guix posa para EL PERIÓDICO, el pasado 8 de abril en Barcelona. / MANU MITRU
Hay algo profundamente fascinante, y casi cómico, en cómo hemos pasado de esconder y susurrar las infidelidades, ahogadas por la culpa y el miedo al qué dirán, a proclamarlas como si fueran una medalla de modernidad.
Este miércoles, en la portada de la revista ‘Diez Minutos’, Alaska confesaba una infidelidad en su curriculum amoroso. El titular ha corrido por los medios de comunicación, aunque la artista se refiere a un pasado ya prescrito. No fue a Mario Vaquerizo al que engañó, sino a su pareja anterior, aún así nos sigue pareciendo algo llamativo cuando alguien alza la mano para confesar que ha cometido una infidelidad, ¿pero, en qué momento revelar una infidelidad pasó de generar rechazo a despertar cierta admiración?
No nos vamos a poner moralistas, el guion ha cambiado y nos estamos acostumbrando. La infidelidad, que antes se escondía bajo alfombras bien tupidas, ahora se verbaliza y airea a los cuatro vientos. Igual nos viene bien que corra un poco el aire, ¿no?
Esta misma semana, también el músico Manu Guix se lanzaba a hablar del tema, con la excusa de que presenta un nuevo disco donde habla........