BCN explora subvencionar el aumento de altura de edificios ya construidos para ganar vivienda pública |
El debate de la densificación
Barcelona explora subvencionar remontas en edificios privados para ganar viviendas públicas
El ayuntamiento estudia recuperar la construcción de plantas adosadas a bloques y equipamientos existentes, mediante ayudas y con la condición de que los áticos pasen a engrosar el parque de pisos municipales
El gobierno Collboni supedita la densificación de viviendas privadas a compartir las plusvalías
La Barcelona metropolitana se marca duplicar la vivienda planificada y densificar la segunda corona
Un bloque de viviendas con una remonta sobrepuesta en el Eixample, en Barcelona. / Jordi Otix
La apuesta por la densificación del presidente Salvador Illa para encajar “tantos pisos como quepan” en las ciudades cuenta con su propia versión en los planes del Ayuntamiento de Barcelona, que se desafía a acelerar la edificación de vivienda pública en los próximos años. El consistorio se reta a que el parque de domicilios asequibles y sociales se duplique de aquí a 2033, generando 18.400 hogares mediante la promoción pública, la cesión de suelo a otras administraciones, entidades sin ánimo de lucro u operadores privados y captación o compra de domicilios. El gobierno del alcalde Jaume Collboni estudia medidas e incentivos para propulsar la creación de pisos de protección oficial, rescatando incluso soluciones en desuso en la ciudad para “intensificar” la construcción, el verbo que el ejecutivo local del PSC prefiere en vez de “densificar”.
La estrategia se plasma en un plan a desarrollar en siete años y presentado en el último consejo de vivienda social de la capital. La directriz incorpora aportaciones de los múltiples actores implicados en el debate sobre la crisis de la vivienda -desde promotores a plataformas antidesahucios- y se abre a recuperar la construcción de remontas, las plantas sobrepuestas a bloques ya levantados para crear más domicilios. En la urbe fueron usuales en los tiempos del alcalde franquista José María de Porcioles y son especialmente reconocibles en el Eixample. Parte de esos áticos sobrevenidos son vistos como una aberración arquitectónica y simbólica del desarrollismo, una época de expansión especulativa bajo la dictadura.
Ahora el gobierno socialista de Barcelona sopesa estimular que inmuebles privados cobren altura para obtener pisos sociales. “Es un debate que tenemos en el ayuntamiento, no es fácil”, admite el teniente de alcalde de Vivienda, Jordi Valls, en declaraciones a EL PERIÓDICO. Reconoce que los antecedentes obligan a abordar la cuestión con una “extraordinaria prudencia”, aunque sin soslayarla. “Se han de estudiar las remontas, pero no quiere decir que comenzaremos a hacerlas sin control, porque hay una experiencia extraordinariamente negativa en Barcelona con las remontas que,........