El crimen de Sant Andreu de la Barca: marihuana, traición entre amigos y un cadáver sin aparecer

Historia con mal final

El crimen de Sant Andreu de la Barca: marihuana, traición entre amigos y un cadáver sin aparecer

La Audiencia de Barcelona condena a 15 años a un hombre por matar y esconder el cuerpo de su socio, con quien compartía una plantación cannábica

Condenado a 15 años de cárcel por matar a un hombre en Sant Andreu de la Barca en un ajuste de cuentas

El condenado, durante el juicio y una plantación de marihuana / TSJC / AGENCIAS / GUARDIA CIVIL

Diego y Luis montaron un negocio a medias: una plantación de marihuana. Luis, para Diego, era el padre que no había tenido, y también un referente de éxito, un empresario al que las cosas le iban bien. Luis puso su nave industrial, en Sant Andreu de la Barca, y Diego, veinte años más joven, se encargó de montar la instalación eléctrica –para que las plantas de cannabis crezcan es necesario substituir la luz solar por luz artificial– y de vigilar el vivero por las noches. Así comenzó todo, una inversión que iba a hacerles ricos. Pero, como sucede a menudo en el peligroso mercado negro de la marihuana catalana, no ha terminado bien: esta semana Luis ha sido condenado a 15 años de cárcel por matar a Diego, su ‘hijo adoptivo’, y por ocultar su cadáver. La familia de Diego, que deja mujer e hijos, ni siquiera ha podido enterrarlo.

Dos años después de poner aquel negocio en marcha, Luis llamó a Diego para explicarle que habían sufrido un narcoasalto. Es decir, que una banda de traficantes rival había entrado en la nave y se había llevado toda la droga. Diego había apostado fuerte por esa plantación y, sin las ganancias esperadas, se quedó sin un duro.

Diego acudió con su Audi a la nave de Sant Andreu a reclamar su parte del botín: nunca más se supo de él

Diego acudió con su Audi a la nave de Sant Andreu a reclamar su parte del botín: nunca más se supo de él

Diego trató de subsistir sin salir del mundo de la droga: comprando y vendiendo esquejes de plantas de marihuana, un escalafón más bajo del mismo negocio. En uno de esos tratos, Diego parece que descubrió que Luis le había mentido: ninguna banda rival había asaltado la nave de Sant Andreu de la Barca. Lo que había pasado, o a esa conclusión llegó Diego, fue que Luis, cada vez con más contactos con narcos importantes de origen albanés, se había quedado con todo. Diego enloqueció.

El 11 de mayo de........

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